Hemos probado… Otro desodorante natural eficaz, sin aluminio ni alumbre, de Clemence & Vivien.

En Dazanatura nos gusta daros opciones, cuantas más mejor, para poder probar y comparar. Porque ya sabemos que en el campo de la cosmética natural todo es demasiado subjetivo: un producto que a mí me encanta y me funciona, puede ni encantarte ni funcionarte a ti. O sí… ¿quién sabe? Todo es cuestión de eso, de probar y probar hasta dar con lo que nos convenza y nos haga el papel de lo que andamos buscando. Incluso a veces, cuando piensas que ya has encontrado tu producto ideal, aparece ante ti otro igual de maravilloso (pero como todo, con sus pros y sus contras) y puede resultar difícil decantarse por uno.

En este post ya os conté cómo fue mi odisea en la búsqueda del desodorante ideal, y el tiempo que tardé en encontrar alguno que me resultara eficaz, totalmente natural y sin aluminio en ninguna de sus formas.También os contaba la controversia que existe en torno al alumbre (o potassium alum), y mi sugerencia de, ante la duda, mejor evitar este ingrediente.

El primero que descubrí (y al que le tengo por ello un especial cariño) fue el de Esperanza (en formato polvo) y me alucinó (y me sigue alucinando) su eficacia. No mucho después descubrí el de Schmidt’s (en crema), del que os hablábamos aquí (es curioso: me pasé años buscando sin resultados y de repente tuve ante mí no una, sino dos opciones válidas en todos los aspectos, recuerdo que no me lo podía creer).

El componente que les confiere a ambos la protección antiolor es mayoritariamente el bicarbonato sódico, cuyo único inconveniente radica en que a algunas personas les produce sarpullidos y/o irritaciones en la piel de la axila. No es mi caso, y elegir cual de los dos formatos es más práctico o cómodo, depende ya de cada uno. A mí, personalmente me gusta más en crema o en roll-on (el de Schmidt’s también tiene esa opción), pero ya os digo que much@s lo prefieren en polvo, es cuestión de probar.

Hoy me gustaría presentaros el de Clemence & Vivien, más o menos del mismo estilo también con bicarbonato (¡ojo los que tengáis problemas con este componente!) de una marca francesa con Certificado Vegano y Cruelty Free, que están elaborados con ingredientes 100 % naturales, muchos de los cuales provienen de la agricultura ecológica. Con cuatro aromas distintos se diferencian entre sí de forma muy visual, por colores.

Yo he probado y olido tres de ellos: El azul (Cítrico: flor de naranja y lavanda), el de color amarillo (Dulce: cedro &ylang) y el verde (Herbal Unisex: menta y salvia). Aunque la composición y eficacia de todos es similar (los tres me han protegido siempre igualmente), mi preferido y con el que siempre repito es el azul, el Cítrico y de él os voy a seguir contando algunas cositas…

¿Qué nos dice la marca sobre el producto?

“Nuestro desodorante natural es un desodorante sólido en forma de bálsamo que se aplica con el dedo en las axilas. Su composición y las sinergias de los aceites esenciales utilizados, le confieren elevada eficacia para combatir las bacterias que causan los malos oloresy un tacto no graso. Formulado solo con ingredientes naturales y sin sales de aluminio (incluso sin piedra de alumbre)”.

INCI : butyrospermum parkii (manteca de karité)*, zheacorn starch (amidon de maiz)*, helianthus annuus seed oil (aceite de girasol)*, sodium bicarbonate (bicarbonato sódico), prunus armeniacakerneloil (aceite de albaricoque)*, kaolin (arcilla blanca), citrus aurantium amara floweroil (aceite de néroli), lavandula angustifolia oil (aceite esencial de lavanda), melaleuca alternifolia leaf oil (aceite de árbol de té), tocopherols (vitamina E), linalool**, limonene**
*Ingredientes procedentes de agricultura biológica **naturalmente presentes en los aceites esenciales
100% Natural. 88% Bio. *Certificado Vegano y Cruelty Free por la asociación PETA (ver aquí)

Mi opinión sobre su composición

La Manteca de karité en el primer lugar del INCI consigue que el resultado sea muy cremoso, y por ello de fácil aplicación y extensión (el de Schmidt’s al ser menos mantecoso, con el frío se vuelve de consistencia más dura y resulta incómodo de manejar). La eficacia contra el mal olor la aporta el bicarbonato sódico, el aceite de árbol de té y la arcilla blanca que, además de ayudar a neutralizar los olores, también absorben la humedad y combaten las toxinas.

Mi experiencia con el producto

Este desodorante es mi primera elección en el invierno porque me funciona muy bien (nunca me abandona y me protege durante todo el día) y porque como ya os he explicado, me resulta cómodo de aplicar por su cremosidad y fácil absorción, que se mantiene incluso con temperaturas más frescas. En verano, la verdad es que vuelvo al Schmidt’s (por variar, pero sobre todo porque en el fondo me gusta más, si no fuera por ese pequeño inconveniente que os he contado…). Su olor me encanta. Es un aroma rico, suave y muy fresco, a la flor del naranjo (por el neroli) y a lavanda, aunque mayoritariamente a naranja.

Packaging y precio

El recipiente es un bote de cristal con tapa a rosca de plástico de 50 gramos. No es fácil encontrar una tienda donde lo vendan, esa es la única pega que le veo. Lo podéis comprar en esta singular web, y también se puede adquirir aquí

Y ya como siempre acabo analizando… ¿Qué le pido yo a mi desodorante ideal?:

• Que la marca tenga sello bio y sus ingredientes sean ecológicos: LO CUMPLE (un 88% de sus ingredientes lo son, algo en lo que supera claramente al de Schmidt’s, que no lo es)
• Que sus componentes sean totalmente naturales e inócuos y no contenga conservantes, químicos (parabenes, ftalatos, triclosán, etc…), ni aluminio en ninguna de sus formas (ni siquiera el alumbre): LO CUMPLE
• Que sea fácil de aplicar y práctico en su uso: LO CUMPLE
• Que sea eficaz y que no me abandone a lo largo de todo el día (imprescindible), incluso haciendo ejercicio intenso: LO CUMPLE

Por eso mi nota para este producto es de un…

En definitiva…, si como yo tenéis la suerte de poder usar el bicarbonato sin problemas, y todavía andáis a la busca y captura de un buen desodorante natural, os recomiendo que le deis una oportunidad. Hay cuatro opciones para elegir según el olor que más os llame la atención, porque como suele decirse…, “para gustos, los colores”, aunque en este caso yo más bien diría “para gustos y olores, los colores”

Y vosotr@s Dazanaturistas, ¿habéis probado alguno de ellos? ¿Os ha funcionado? ¿Cual os gusta más? Contadnos, contadnos…, que nos encantan vuestros comentarios.

Por Marian Sancho

2 Comments

  • Rosa

    Yo sigo utilizando la piedra de alumbre, porque el desodorante Esperança me provocó irritación, al igual que soap walla. Siempre será mejor la piedra que los desodorantes convencionales.
    La verdad es que no he encontrado ningún desodorante eco, que sea eficaz y no me cause irritaciones…

  • Marian

    ¡Hola Rosa!! Lo más probable es que sea el bicarbonato lo que te produzca la irritación (los dos que comentas lo llevan), aunque en realidad cualquier componente por muy natural que sea, puede producir reacciones alérgicas o irritativas. Conozco a más de una que lo mismo un desodorante con bicarbonato le produce reacción y otro también con bicarbonato no se lo produce. Sería cuestión de probar muy poco a poco y con poquísimas cantidades. Lo cierto es que yo también probé unos cuantos naturales y sin bicarbonato y ninguno me terminaba de funcionar bien cien por cien. Te recomiendo que eches un vistazo por el blog, porque en ocasiones hemos hablado de algunos desodorantes sin bicarbonato ni alumbre que no estaban mal del todo (como el de Baldini de Taoasis, o el Desodorante frescor Rosas de Acorelle).

    En cualquier caso, creo que cómo tú bien dices, siempre será mil veces mejor usar uno con alumbre (hay mucha controversia sobre su inocuidad), que uno con clorhidrato de aluminio o antitranspirantes químicos
    Saludos

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