HIPOTIROIDISMO

El hipotiroidismo es un trastorno en el que la glándula tiroidea no secreta suficiente hormonas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3). En la glándula tiroidea se almacena yodo que el organismo obtiene a partir de los alimentos y que utiliza para fabricar T3 y T4.


Los síntomas más comunes que se presentan en el hipotiroidismo son: fatiga, inapetencia, sensibilidad al frío, aumento de peso, dolor y debilidad muscular, manos entumecidas, piel seca, cabello frágil, estreñimiento, reducción de apetito, retención de líquidos depresión, menstruaciones irregulares, problemas de memoria y concentración, frecuencia cardiaca lenta, bocio y problemas de fertilidad, entre otros.

Hay factores que aumentan el riesgo de presentar hipotiroidismo como la edad, ser mujer, la obesidad, la hipercolesterolemia o enfermedades autoinmunes como el lupus, la artritis reumatoide o la diabetes.

Una vez que el médico especialista haya realizado las pruebas necesarias para determinar la enfermedad, determinará la medicación que se debe tomar y lo más seguro que llevará un control exhaustivo del progreso de la enfermedad.

Es una enfermedad compleja que requiere la máxima importancia y control del endocrino. A nivel dietético, la terapia nutricional sólo deber ser complementaria y no puede usarse para sustituir el tratamiento convencional de esta enfermedad. Siempre se comentará con el médico especialista cualquier cambio en la dieta y se observarán cambios en los síntomas para que no se convierta en un hipertiroidismo.

El yodo es un mineral necesario para un desarrollo físico y mental adecuado. Afecta entre otros aspectos en el metabolismo de los nutrientes y en la producción de hormonas tiroideas.

Con respecto a la mejora del hipotiroidismo leve se debe llevar un control de la alimentación:

  • Si se toma sal marina refinada cambiarla por sal marina natural o integral que se compra en tiendas especializadas.

  • Consumir alimentos ricos en yodo naturalmente como pescado (bacalao, caballa, salmón, sardinas y atún en lata), marisco (ostras, gambas) y algas (Fucus, hiziki, arame, kombu, cochayuyo; las de agua dulce, como la Espirulina, contienen menos cantidad de yodo). Vigilar la suplementación con algas si se toma medicación.

  • Si se cultivan en suelos ricos en yodo también hay vegetales como berros, ajos, tomates, remolacha. Frutas como las fresas, manzanas, mangos, piña, albaricoque.

  • Legumbres como las lentejas, judías, azukis. Guisantes. Arroz integral. Quinoa, trigo sarraceno.

  • Limitar el consumo de alimentos bociógenos (ricos en ácidos cafeico, clorogénico, elágico y litio) que interfieren en el funcionamiento de la glándula tiroides y por lo tanto en la asimilación del yodo: Coles de Bruselas, col, coliflor, brócoli, alcachofa, apio, calabaza, mostaza, cebollas, melocotones, melón, uvas, peras, granada, higo, naranja, limón, cacahuetes, nueces, castañas, piñones, nabo crudo, soja (derivados), trigo, mijo, patatas, batata, espárragos, lechuga . Si se consumen estos alimentos, siempre bien cocinados.

  • Própolis, que se ha comprobado su eficacia en algunos trastornos metabólicos como la obesidad por hipotiroidismo.

  • Evitar alimentos procesados, azúcar y harinas blancas y sustituirlos por alimentos integrales.

  • Suprimir las grasas hidrogenadas totalmente.

  • En oligoterapia se utilizan complejos con Manganeso-cobalto.

  • Suplementación a base de levadura de cerveza que es rica en vitaminas del grupo B, germen de trigo que es una buena fuente minerales y vitaminas; ácidos grasos esenciales que son necesarios para el correcto funcionamiento de la glándula tiroides y además equilibrarán el sistema hormonal. Buenos para la piel y el cabello.

  • Se ha asociado la deficiencia de selenio con el hipotiroidismo porque influye en la transformación de T3 y T4, que hacen posible el metabolismo de nutrientes. Por eso es importante consumir alimentos integrales ya que se evita la pérdida no sólo de selenio sino de otros nutrientes. También son importantes minerales como el cobre, el silicio y el zinc.

  • Suplementos de hierro (pero conviene consultar con el especialista) porque el hipotiroidismo puede conllevar a una anemia por la falta o la mala absorción de este mineral.

  • Ejercicio suave al aire libre sobre todo por la orilla del mar.

  • Acupuntura. Eficaz en muchos casos para estimular la glándula tiroides.

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