GINKGO (GINKGO BILOBA)

El Ginkgo es uno de los árboles más antiguos que se conocen. ¡Forma parte de la flora desde la era mesozoica (la de los dinosaurios)!. Puede llegar a medir hasta 35 m y es originario de China, Japón y Corea pero en Europa o en el resto del mundo se encuentra mayoritariamente como ornamento en parques.


Florece en primavera aunque pueden tardar hasta 30 años en florecer. Se recolectan las hojas y en menor medida sus semillas.

El Ginkgo tiene importantes virtudes curativas que han sido conocidas desde hace más 3000 años en la antigua China.

Los constituyentes activos del ginkgo, los ginkgólidos, interfieren con una proteína sanguínea, el factor de activación plaquetaria. Otros principios activos son los flavonoides, fitoesteroles, rutósido, quercetol.

Los efectos no se han atribuido a un constituyente químico único sino, como ocurre en muchas plantas medicinales, en la sinergia de los diferentes compuestos químicos.

Sus principales propiedades son: estimulante circulatorio, venotónico (activa la circulación venosa), vasodilatador (aumenta el diámetro de las arterias), antiagregante plaquetario (evita la formación de trombos o coágulos en los vasos sanguíneos), antiespasmódico (relajantes de la musculatura lisa), antiinflamatorio y diurético (favorece la eliminación de orina y con ella los productos tóxicos de desecho).

Indicaciones:

Es un buenísimo neuroprotector y vasodilatador natural, que activa la circulación periférica de la sangre y fortalece la irrigación en el cerebro.

Ayuda a mejorar la concentración, favorece la memoria y agudiza la agilidad mental.

Se recomienda especialmente en personas con mala circulación sanguínea, sobre todo el flujo sanguíneo cerebral y en trastornos degenerativos que afecten a la memoria, en senilidad o incluso en los primeros estadios de Alzheimer.

Puede mejorar en caso de zumbido crónico de oídos (tinnitus).

Se utiliza para prevenir tromboembolias, arteriosclerosis y en el tratamiento de la hipertensión arterial.

Mejora la circulación periférica y se utiliza para tratar hemorroides, varices y flebitis, así como para evitar el adormecimiento de pies y manos.

El ginkgo tiene reconocidas propiedades antioxidantes, por lo que actúa eliminando radicales libres a nivel cerebral y sobre la retina principalmente.

El extracto de las hojas se ha utilizado durante miles de años para el tratamiento del asma, alergias o bronquitis.

Evitar las embarazadas, en lactancia y menores de 2 años.

No tomar cuando se reciben antiagregantes (heparina o warfarina) o ácido acetilsalicílico (aspirina). No tomar un par de semanas antes ni después de una intervención quirúrgica.

El Ginkgo suele ser seguro y sin ninguna toxicidad si se utiliza en las dosis terapéuticas. Se utiliza como extracto fluido para que se puedan aprovechar los principios activos (25-40 gotas 3 veces al día). Y en extractos secos de las hojas estandarizadas.


En infusión, 1 cucharadita de hojas de Ginkgo en una taza de agua hirviendo (2 tazas al día, antes de las comidas).

 
Foto por Shotam (Flickr)

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