24 abr. 2009

REFLEXIÓN PERSONAL

Afortunadamente, cada vez más, el interés por las terapias alternativas o complementarias ha ido creciendo. Es de esperar que la medicina más convencional aconseje como complemento, y en muchas ocasiones como única solución, la multitud de terapias que, mejor o peor aceptadas o más o menos respetuosas, tenemos a nuestra disposición.

La medicina alternativa, en la mayoría de los casos, pretende curar al paciente buscando la causa o raíz de su enfermedad y no curando sólo sus síntomas. Las terapias alternativas consideran la enfermedad un desajuste entre cuerpo, mente y espíritu.

Como sucede en muchos casos, la gente pide “milagros” que pretenden curar de manera rápida algo que su cuerpo ha ido gestando en un tiempo atrás (años quizás). Se quiere la solución rápida y si no, nos enfadamos porque los resultados no son los esperados. Y es aquí, cuando se debe reflexionar y quizás tomarlo como un estilo de vida y sustentarnos en la frase “más vale prevenir, que curar”.

Con esto, quiero decir que quien quiera, pretenda, desee, lo crea necesario y útil y sin intención de obligar o concienciar por interés busque la alternativa para su bienestar.

Hay enfermedades no consideradas graves que pueden prevenirse o evitarse si antes has tenido conciencia de mantener tu salud en un estado óptimo pero también de conservación.
- - -
Algunas de las terapias alternativas son acupuntura, reflexología, reiki, quiromasaje, drenaje linfático, terapia sacrocraneal, kinesiología, hidroterapia, yoga, shiatsu, ayúrveda, digitopresión, aromaterapia, fitoterapia, flores de Bach… (y un gran largo etc).

Y aquí va una reflexión personal: “que los intereses económicos de los grandes no condenen tu salud”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por comentar! Los comentarios alimentan el blog y me gustan de todas las maneras, cortos o largos, dulces o amargos... La satisfacción de saber que estás ahí es enorme, así que te espero pronto.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...