MIGRAÑA

La migraña es un tipo de dolor de cabeza caracterizado por un dolor intenso que dura varias horas o incluso días.

El término migraña deriva de la palabra griega "hemicrania", que significa "la mitad de la cabeza". Afecta a varios millones de personas en el mundo. La migraña suele empezar después de la adolescencia y es rara pasados los 60 años.

Se ha identificado 2 tipos de migraña. El 80 % de las personas presentan una "migraña sin aura" (migraña común). En la "migraña con aura" (migraña clásica), el dolor va precedido o acompañado de trastornos visuales y sensoriales, como alucinaciones, pérdida parcial del campo visual, entumecimiento, temblores o sensación de pesadez. Los síntomas pueden ser más importantes en un lado del cuerpo y suelen empezar hasta 72 horas antes de que se inicie el dolor.

La base fisiológica de la migraña es difícil de descubrir, y existe una multitud de posibles desencadenantes de los ataques. Reconocer los de cada persona es la clave de la prevención.

Fisiología. La hipótesis más ampliamente aceptada sobre la migraña sugiere que el ataque se precipita cuando las células nerviosas del cerebro liberan productos químicos (neuropéptidos). Al menos uno de estos transmisores, la sustancia P, aumenta la sensibilidad al dolor de las células nerviosas del cerebro cercanas.

Genética. La susceptibilidad a la migraña puede ser hereditaria. El hijo de una persona con migraña tiene hasta un 50% de posibilidades de presentar también la enfermedad. Sin embargo, el gen o genes responsables aún no se han identificado y muchos casos no tienen una base familiar evidente.

Desencadenantes. La amplia variedad de alimentos, fármacos, factores ambientales y sucesos personales son desencadenantes conocidos de la migraña. No se sabe cómo desencadenan la enfermedad en la mayoría de los casos, ni por qué los pacientes están afectados por determinados desencadenantes y no por otros.

Los desencadenantes alimentarios más comunes son:
- Queso.
- Alcohol.
- Productos con cafeína, además de la abstinencia de cafeína.
- Chocolate.
- Alimentos con un contenido en azúcar extremadamente alto.
- Productos lácteos.
- Alimentos fermentados o en conserva.
- Frutos cítricos.
- Nueces.
- Alimentos procesados, especialmente los que contienen nitritos (conservante de los embutidos que les hacen mantener el color rojizo), sulfitos (que se utilizan en la alimentación para evitar la oxidación) o glutamato monosódico (potenciador del sabor artificial que se encuentra en aceitas rellenas, sopas de sobre, gusanitos, cubitos de caldo y salchichas entre otros).

Los desencadenantes ambientales o relacionados con sucesos de migraña son:

- Estrés o presión por el tiempo.
- Periodos menstruales, menopausia.
- Cambios o trastornos del sueño, incluyendo el exceso del mismo.
- Ejercicio excesivo prolongado o postura corporal incómoda.
- Hambre o ayuno.
- Olores, humo de tabaco o perfumes.
- Deslumbramiento importante o luces parpadeantes

 Al inicio de los síntomas, el paciente con migraña debe buscar una habitación tranquila y oscura para intentar dormir. La aplicación de una compresa húmeda y fría en la frente puede ayudar. Además, colocar una cinta suavemente alrededor de la cabeza alivia la migraña. El dolor de cabeza de la migraña suele estar asociado a alergias o intolerancias alimentarias. La identificación o eliminación del alimento o alimentos causantes puede disminuir la frecuencia de la migraña y aliviar también el dolor de cabeza.
Aún no se comprenden por completo los orígenes de la migraña, por lo tanto, se puede controlar pero no curar. Los tratamientos alternativos de la migraña más eficaces son:

Acupresión. Para aliviar la migraña hay que presionar los puntos Puentes de la Conciencia.

Acupuntura. Se ha demostrado que la acupuntura puede ser útil para el tratamiento del dolor de cabeza.

Aromaterapia. El aceite esencial de romero mejora el dolor de la migraña.

Baños. Los baños de pies con mostaza con un eficaz tratamiento contra los dolores de la migraña.

Drenaje linfático manual. Beneficios:

- Disminución de la ansiedad.
- Relajación de la musculatura.
- Disminución de los microedemas que para algunos autores son los responsables del dolor.
- Disminución en la transmisión de los impulsos dolorosos causada por los constantes cambios de presión sobre los tejidos.

Fitoterapia. Valeriana (Valeriana officinalis), pasiflora (Passiflora incarnata), matricaria (Chrysanthemun pearthenium), jengibre, ginkgo (Ginkgo biloba), sello de oro (Hydrastis canadensis), espino albar (Crataegus oxyacanta), tilo (Stachys officinalis), escutelaria (Scutellaria lateriflora) o viburno (Viburnum opulus) pueden aliviar la migraña.

Técnicas de relajación. Meditación, yoga, visualización, ejercicios respiratorios o relajación progresiva alteran la progresión de la migraña.

Suplementos. Algunos estudios han demostrado que la vitamina B2 (riboflavina) y el magnesio pueden reducir la gravedad de la migraña.

Prevención

La frecuencia de los dolores de cabeza de la migraña debe disminuirse evitando los desencadenantes. Es útil seguir la pista a estos desencadenantes mediante la realización de un diario del dolor de cabeza. Algunos fármacos se puede usar para prevenir la migraña, pero esto no es un opción adecuada en la mayoría de los casos. Sin embargo, en las mujeres cuyas migrañas coinciden con el periodo menstrual, el tratamiento médico preventivo puede ser efectivo.
Las posibles medidas preventivas incluyen: comer siguiendo un horario regular, no saltarse comidas, reducir el consumo de cafeína y analgésicos, restringir el ejercicio físico (sobre todo en los días de mucho calor) y mantener un horario regular de sueño sin dormir en exceso. Otras medidas útiles son:

Ejercicio aeróbico, que puede reducir la frecuencia de la migraña. Los ejercicios aeróbicos son aquellos que requieren oxigeno durante largos periodo de tiempo como por ejemplo correr, nadar, bicicleta o caminar (ideal para mujeres embarazadas)

Zumo de apio 2 veces al día.

La matricaria (Tanacetum phartenium) reduce la gravedad y la frecuencia de la migraña.

El jengibre también puede prevenir las migrañas.

Campos electromagnéticos pulsátiles. Un estudio preliminar ha demostrado que reducen la frecuencia de la migraña.

Fuentes consultadas:
- Basset, R. et al. (2005). Enciclopedia de las medicinas alternativas. Barcelona: Editorial Oceano.
- Garrido, R. (2004). Técnica manual para el drenaje linfático. Barcelona: Morales i Torres Editoriales, S.L.
- Dextreit, R; Abehsera, M. (1983). Medicina natural. Madrid: Edaf, Ediciones-Distribuciones, S.A.

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